Provincias atadas por números y acuerdos
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Por Mario Alarcón Muñiz*
Provincias atadas por números y acuerdos
 
El acuerdo financiero con la Nación es ventajoso, pero tiene sus bemoles porque aumenta el control sobre las provincias. Nadie habla de coparticipación ni de reducción del gasto, mientras se opta por lo más fácil: aumentarle los impuestos a la gente que paga.

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Fecha:02/01/2014 22:55:00 
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El auxilio financiero de la Nación a 17 provincias, incluida Entre Ríos, formalizado el viernes, confirmó la situación crítica de las cuentas provinciales. El problema se agravó hace tres semanas al estallar las rebeliones policiales que obligaron a conceder al sector aumentos de sueldos no previstos, a los que se sumarán en breve los del resto de la administración pública.
Mientras tanto, las provincias deben comenzar a pagar al Estado nacional en enero, el
plan de desendeudamiento (en realidad es refinanciación) firmado hace dos años. Este programa integra el acuerdo alcanzado el viernes, junto a un anterior plan de asistencia financiera, de modo que puede interpretarse como unificación de deudas. Se pagará en 200 cuotas con un recargo del 6% y el primer vencimiento operará en abril de 2014.
Es un plan cómodo, no se duda. Entre Ríos ingresa al mismo con una deuda (dato oficial) de 3.295 millones de pesos que de inmediato se reducirá a 2.856 millones porque le acreditarán un Aporte del Tesoro Nacional (ATN). Queda claro que este es el monto adeudado a la Nación, pues sumando otros acreedores el total de la deuda entrerriana consolidada cerrará este año en 7.290 millones de pesos. No hay cifras de la deuda flotante.

De lo que poco se habla
Aquí no termina la historia. El convenio del viernes comprende otros asuntos de los que poco se habla. Uno de ellos, el gasto público. Las provincias deberán reducir sus gastos, para lo cual serán controladas por el estado nacional.
Se acordará un programa trimestral de metas específicas a cumplir por cada provincia, para cuya ejecución el poder central realizará un monitoreo por medio de auditorías. La planta de personal y los gastos salariales serán, en principio, motivos centrales de ese control, que también comprenderá otras erogaciones. Cada tres meses llegará la inspección nacional y meterá las narices en las cuentas provinciales. Federalismo, que le dicen…(¡Viva Artigas!)
Nada más claro que la confesión del jefe de gabinete, Jorge Capitanich, luego de la reunión del viernes en conferencia de prensa: “El monitoreo permitirá contar con un sistema de información y gestión financiera de las provincias”. Sin dudas se trata de la creación de un nuevo mecanismo de supervisión política sobre las provincias, según lo estiman algunos observadores. Habrá que ver como funciona.

Coparticipación y conceptos diferentes
La idea de algunos gobernadores de modificar la ley de coparticipación, según lo dispone la Constitución Nacional de 1994, naufragó el viernes sin que ninguno de los presentes chistara siquiera.
Capitanich -gobernador del Chaco, dicho sea de paso- ahora que saltó al otro lado del mostrador considera que también forman parte de la coparticipación el Fondo de Incentivo Docente, los planes de seguridad alimentaria, pensiones, jubilaciones, la Asignación Universal por Hijo y otros subsidios. El viernes entregó a la prensa esta novedosa interpretación. Con ese concepto no habrá forma de entenderse sobre el tema
La coparticipación que la Nación debe aportar a las provincias es el 54% de los impuestos nacionales (ley 23.548), de los que este año entregará, según se estima, algo más del 26% (el año pasado fue el 26,1%). Los otros pueden ser aportes, subsidios o como gusten denominarlos, pero no integran la coparticipación, que es el derecho de los estados provinciales de percibir una parte de los impuestos nacionales sobre actividades que se desarrollan en su territorio provincial.

Una fuerte carga regresiva
Hace un mes, refiriéndonos al presupuesto 2014, advertíamos que el gobierno provincial tendría dificultades de caja durante el año. Si el gasto será de 29.400 millones de pesos y los recursos se estiman en 27.800 millones, no se requiere haber cursado en Harvard para darse cuenta de que en algún momento habrá problemas. Y estos se presentaron antes de lo previsto, con el reclamo policial.
El presupuesto no contempla aumentos de salarios, condicionándolos a una mayor recaudación. En consecuencia, luego del arreglo con los policías sobrevino la denominada “reforma tributaria”, que no es tal, sino un mero ajuste impositivo con algunos ítems necesarios, como el del juego, por ejemplo.
Reforma podría ser la que insinuó el gobernador hace casi cuatro años, el 15 de febrero de 2010 ante la Legislatura, cuando denunció que “estamos cercados por impuestos distorsivos que gravan el consumo y los salarios” y ha llegado la hora de cambiar.
No sólo jamás se concretó esa reforma, sino que el mismo gobierno insistió esta vez en añadirle carga regresiva a los gravámenes. De tal manera, muchos de ellos caerán directamente sobre el consumidor a través de los precios. Tan regresivo es el plan impositivo, que grava a las cooperativas, exceptuadas desde siempre por su carácter social y solidario.

Curiosidades
Lo curioso es que también aumenta el impuesto a los prostíbulos, que están prohibidos por ley 10.186, de hace un año y a las AFJP que desaparecieron hace cinco años al reestatizarse el sistema previsional, según lo detectó el colega Jorge Riani.
Estos detalles prueban la ligereza con que se ha actuado en este tema. Los legisladores -no se sabe si apurados por el gobierno o por las vacaciones- votaron el ajuste tributario sin vacilar, pero también sin estudiarlo. A toda carrera y en la oscuridad, para que no se vea, como tantas otras veces.
La velocidad del trámite no permitió escuchar otras voces. Y esto no parece muy democrático, es verdad. Se hicieron sentir después las observaciones, en algunos casos protestas. Manifestaron su disconformidad el Foro de Entidades Empresarias (17 entidades o cámaras), la Unión Industrial de Entre Ríos, escribanos, contadores y los ruralistas nucleados en la mesa de enlace provincial. Todos coinciden en subrayar el carácter regresivo de este aumento y hablan de impuestazo que pagan los que siempre pagan. Los otros, ausentes.
Claro que también cabe plantear muy seriamente la reducción de gastos y la corrección de la evasión impositiva.
Son temas que pasan al nuevo año. Volveremos el 2 de febrero. Año nuevo feliz.

*Periodista - Escritor - Conductor del programa "La Calandria", que se emite por LT14 Radio Urquiza de Paraná - Esta columna fue publicada en el Diario El Día de Gualeguaychú el 29 de diciembre de 2013

 
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